GOOGLE REVOLUTION (3)

RODRIGO FRESÁN recordó que la literatura ya había brindado ejemplos de libros pre-googleguianos, como “Moby Dick” o como “Anatomía de la melancolía”, donde la cita, el intertexto, lo fragmentario y un uso excéntrico de la información se imponen como estructura de la ficción.

GERMÁN SIERRA, por su lado, afirmó que la propia estructura neuronal, las sinapsis y sus cruces de información, no sólo remiten a la estructura poética (la analogía, la metáfora, la cita), sino que reproducen la estructura de la Red, con sus nodos y su policentrismo. En contra de la introspección, estaríamos en una época de exospección, de expansión (a través de los buscadores y de Internet) de la memoria inmediata. AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO apunta que en nuestra época en que la información se superpone al conocimiento, la estructura topológica de la red (que no es una malla, que está hiperconectada, que es un sistema muy complejo y por tanto muy vulnerable) constituye un correlato de la maraña intertextual de la literatura.
Una memoria que, como dijo Fresán, se objetiva: el escritor contemporáneo no sólo busca información a través de Google (y lucha por no trasladar fácilmente esa información a su novela), no sólo utiliza las herramientas de Word como mecánica de la escritura, también se busca a sí mismo en Google, de modo que establece una relación nueva con sus lectores. Pasiva o activa, paranoide o constructiva, pero nueva.

De hecho, entre las conclusiones de las jornadas estaría la certeza de que Google, sobre todo, ha revolucionado la lectura -mucho más que la escritura.

Lo dicho por Sierra dispara la cuestión del binomio paisaje interior / paisaje exterior. La literatura trabajaría, quizá en el primer polo; Google, en el segundo. Una intervención de JOAN FONTCUBERTA plantea, además, la cuestión de que democratizar las herramientas pone en jaque el concepto de serialización (él ha producido cerca de 100 googlegramas, algo imposible si la técnica fuera artesanal). Tanto Google como estas nuevas herramientas, por otro lado, se presentan como un juego o un juguete. El usuario y el artista, por tanto, aprenden a utilizarlas mediante el juego. ¿Al “giro subjetivo” propio de nuestra posmodernidad habría que añadirle un “giro irónico”, si no “lúdico”? En ese viraje, comenta ELOY FERNÁNDEZ PORTA, se ubicaría la diferencia entre Google y la Wikipedia respecto al modelo de la Enciclopedia. De hecho, la supuesta objetivación del proyecto enciclopedístico ilustrado, se vio contestada por novelas súpersubjetivas, como “Jacques el fatalista”, del propio Diderot enciclopedista. Esa misma subjetivad, irónica, se encuentra derramada en millones de blogs, fichas de redes sociales, fotologs, etc.
Sierra cierra la conversación planteando otras cuestiones, como la desmaterialización de libro y la estética de la base de datos, en conflicto con el libro material y la narración. La base de datos, que no tiene jerarquía, se acerca sin duda al modelo googleguiano de conocimiento.

EL COLECTIVO D_FORMA presentó “Émulo”, una instalación interactiva que construye retratos videográficos con voz mecánica a través de búsquedas en blogs: “Le pone cara a los blogs”. El collage, el dadaísmo, el azar, el juego. ALEXANDRE GALERA VERNET, en “Tanto le quería”, analiza la relación de amor y dependencia que los usuarios hemos establecido con la empresa Google. Por su parte, FABRICIO CAIAZZA habló de su trabajo con las tipografías populares, mediante las cuales reubica en el espacio público retazos de literatura bloguera, que después regresa a la red mediante fotografías (sincita.com.ar). Por último, ANDREA VICENTE, en “Google it”, desarrolla la prehistoria de un cojín cosido al modo de pantalla de Google, mediante videos en que una serie de performances remiten metafóricamente a la búsqueda, el viaje, el hilo de la experiencia artística.

DOMÉNICO CHIAPPE y RAMÓN GONZÁLEZ, a modo de conclusión, resumieron las claves del debate de estos días. Google como universo caótico donde el artista deviene buscador, ordenador, a menudo a través del azar. El problema de la disolución de la autoría; el tema de la co-autoría. La hiperfonía. El patrón lúdico en contraste con la intención crítica. El surrealismo de tercera generación (y la relectura de las vanguardias históricas a través de las tecnologías). El exceso de información como forma de censura. La incipiente certeza de que asumimos Google como el Estado de Internet, con su monopolio en progreso de la violencia oficializada. [Las conclusiones, redactadas por sus autores, se publicarán en el Anuario Can Xalant 2009.]

Fernández Porta y Fernández Mallo, con sus lecturas sobre Facebook, Google Earth, la caza de tendencias o la metafísica del agua mineral con gas, pronunciadas con piezas de videoarte y fragmentos fílmicos como telón de fondo, pusieron fin -por elevación- a unas jornadas que también habían tenido un comienzo aéreo, con la película “The Net”.