LA MUDANZA (XI)
¿LA PRIMERA NOVELA DEL SIGLO XXI?
La primera novela del siglo XXI fue 2666, de Bolaño. Por supuesto. No hay duda. O quizá sí. Dudemos. La duda metódica. Porque también está La novela luminosa, de Levrero. Las dos obras abren caminos. Eso le pedimos –por supuesto– a la primera novela del siglo XXI. Que abra caminos. Nuevos caminos en el viejo camino de la ambición. Porque a la primera novela del siglo XXI también le exigimos ambición. No emoción: ambición de conocimiento. La novela sólo tiene sentido si es una máquina de conocimiento. De conflictos intelectuales (y por tanto vitales y por tanto emocionales: en ese orden). Como las obras de Bolaño y de Levrero. La primera, de 2004; la segunda, de 2005. ¿Empezó el siglo cuatro o cinco tarde? ¿En 2001? ¿Y si se adelantó? ¿Y si la primera novela del siglo XXI fuera Los detectives salvajes, de 1998? Tal vez esa novela cierre el siglo XX. Como Austerlitz (2001), de Sebald. De modo que otra sería la novela que abriera el nuevo siglo. ¿Europa Central, de Vollmann? ¿2005? Si fue un escritor norteamericano, tal vez tengamos que volver a los últimos años del siglo pasado: ¿La broma infinita, de Foster Wallace? ¿Hay que retrotraerse a 1996? ¿Puede haber sido escrita la primera novela de un siglo una década antes? No faltará (nunca) el (circunspecto) crítico español que diga: ¡Y hasta cuatro siglos antes! ¿No será, acaso, El Quijote la primera novela del siglo XXI? ¿A quién tenemos, cuatro siglos después? ¿Anatomía de un instante, de Cercas? ¿Será la primera novela del siglo XXI una novela de no ficción? ¿La trilogía de Fernández Mallo? ¿La de Marías? ¿La dilogía de Vilas? En España y en Aire Nuestro no hay hilo argumental ni protagonista, pero tampoco en Las ciudades invisibles, de 1972. ¿Será la novela de Calvino la primera del siglo XXI? ¿Pero es una novela? ¿Qué es una novela? ¿Se nos está deshumanizando otra vez el arte? ¿Acaso sea la pentalogía de algún autor chino o indio que todavía no se ha traducido la primera Gran Novela del Siglo XXI? Tendré que releerlas. Pero no: las quemé todas. Menos mal que las leí antes. Y menos mal que estas crónicas de ficción están ya en su recta final: hacia su final incendio.









¿Importa realmente saber cuál ha sido la primera novela más allá de un mero interés taxonómico? Quiero decir, ¿desde el punto de vista canónico que nos haya de deparar el siglo XXI, designarla predispondrá a los futuros escritores para que se ajusten a él? Es más, ¿alguien cree de verdad que el canon sufrirá sustanciales modificaciones por más siglos que corran? Bloom pueder dormir tranquilo, sospecho.
En los autores que citas, me gustaría saber tu opinión respecto a Marías. Por cuanto llevo leído en diferentes blogs (Vicente Mora, el tuyo, Ibrahim, etc) late una animadversión palpable hacia Muñoz Molina, ¿pero que pasa con Marías? ¿Piensas que pese a ser un autor de la generación de Molina su propuesta es radicalmente distinta? Porque de ser así, resulta paradójico que un escritor que se vanagloria constantemente de no poseer internet, que no gusta de emplear ordenador ni apenas móvil, fuese menos desdeñado que Molina, que incluso ya posee y utiliza el libro electrónico, y emplea la Red con frecuencia y en absoluto reniega de ella.
Supongo que me sostendrás que nada de eso influye en sus respectivas poéticas. En efecto, coincido contigo (de ser así), ¿pero no te resulta llamativo que la propuesta narrativa de Muñoz Molina permanezca incólume a toda influencia postmoderna pese a gustar del empleo de una de las herramientas o signos de identidad del posmodernismo, Internet?